Renta Corporación
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CARTA DE LA PRESIDENTA 2019



Queridos amigos,

Con el inicio del nuevo año, me ha parecido interesante haceros un breve resumen de la situación en el mundo en cuanto a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, decretados por las Naciones Unidas.

Los objetivos son los siguientes: Fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, educación, igualdad de género, agua limpia, energía asequible y no contaminante, trabajo decente, industria innovadora, reducción de las desigualdades, ciudades sostenibles, producción y consumo responsable, acción por el clima, vida submarina, protección ecosistemas terrestres, paz y justicia, y alianzas para lograr estos objetivos.

Para empezar de forma positiva, un dato esperanzador!  Los avances en medicina han salvado 50 millones de vidas desde el año 2000. Sin embargo, existen problemas acuciantes que hay que atacar si no queremos que estos progresos se estanquen, por ejemplo el hecho de que la población en las zonas más pobres del planeta está creciendo mucho más rápidamente que en las demás. Lugares donde la vida es más difícil.

Urge no bajar la guardia en el tema de la formación de jóvenes ya que son éstos los que acabarán desempeñando el tipo de trabajo innovador y productivo que estimulará el crecimiento rápido de estos países. 

Se ha conseguido aumentar mucho los niveles de escolarización de los niños, y que sean tanto los niños como las niñas los que asistan a las clases. El reto es ahora (además de seguir aumentando las cifras) que la enseñanza sea de calidad, porque a veces los niveles de lectura o de resolución de problemas sencillos, cálculos básicos...no son los deseables, y esto es crucial para que los jóvenes se desenvuelvan bien y tengan un trabajo que les permita ganarse la vida.

Muchos de los proyectos a los que ha apoyado la Fundación Renta este año, han contemplado algunos de estos 17 objetivos, y así hemos colaborado con organizaciones como Codespa, en un programa de educación de jóvenes rescatados de las milicias de niños en el Congo, o Fundación Adana, Fundación Pineda, o Fundación Arjau en Barcelona, que becan los estudios de jóvenes con escasos recursos. 

Desde el año 2000, más de mil millones de personas han salido de la pobreza extrema (1,90 dólares al día). Gracias a las mejoras en sus condiciones de vida, siguen siendo pobres, pero al menos pueden empezar a pensar en algo más que en la mera supervivencia.

Estas mejoras se han producido en oleadas. La primera en China, la segunda en India y la tercera tendría que ser en Africa, ya que se espera que la población africana se duplique en 2050 y el 40% de la población más pobre del mundo viva en dos países, República Democrática del Congo y Nigeria. Por eso, es bueno no descuidar estas áreas y concentrar nuestros esfuerzos allí, en proyectos bien pensados. Fundación Renta ha dado soporte a proyectos como el de Orphanaid Africa en Ghana, que rescata niños en orfanatos ilegales y les busca una familia. Asimismo les ayuda a poder alargar al máximo sus estudios, becándolos incluso para que algunos puedan ir a la universidad. Esto es precisamente, invertir en el Capital Humano de los países. 

No podemos olvidar la violencia, la inestabilidad política (las guerras son las mayores causantes de migraciones, pobreza y hambre), la importancia de los programas de salud y vacunaciones, las desigualdades de género y el cambio climático. 

Programas para potenciar los proyectos de agricultura en esos países, son especialmente importantes. En este sentido, Fundación Renta ha apoyado este año al programa de las misioneras de Emalaikat en la región de Turkana en la frontera de Kenya, con los huertos que han plantado para abastecer a las poblaciones que atienden.

En cuanto a ayuda a la mujer, me siento especialmente orgullosa de dos proyectos de la Fundación Renta de este año. El primero es un proyecto del Programa Mundial de Alimentos llamado “Safe Stoves” para promover un nuevo tipo de hornillos para cocinar de forma más segura y saludable, utilizando unas bolas de boñigas de animales como combustible, con infinidad de ventajas. Las más importantes son que evitan que las “mujeres” (ya que son ellas las que lo hacen) tengan que ir a buscar leña y evitan que sean atacadas en esas ocasiones. También hace que no tengan que saltarse el colegio para dedicarse a esos menesteres. Además ofrecen la posibilidad de comerciar tanto con los hornillos (de barro) como con las boñigas.

El segundo, es un programa de “Luwengoa Afripads” en Uganda, que fomenta la fabricación y uso de material de higiene femenina reutilizable. El hecho de no tener este tema bien resuelto, es un problema desconocido por muchos pero que en este continente causa innumerables problemas, infecciones, absentismo escolar, estigmatización...

Y volviendo a nuestras latitudes, hemos conocido muchos proyectos cuyos responsables hacen una labor maravillosa y a los que nos ha encantado poder ayudar. La lista es muy larga pero quisiera destacar nuestras tres apuestas más importantes para este año. La Fundación Pasqual Maragall, de investigación contra el Alzheimer, la organización Ashoka, de promoción del emprendimiento social en todo el mundo o el muy necesario nuevo SJD Pediatric Cancer Center en Barcelona, para tratar a niños de toda España y Europa. 

En definitiva, hemos podido apoyar a 60 causas. De éstas, un 14% corresponde a AYUDA A LA INFANCIA Y A LA MUJER, un 32% a EDUCACIÓN, un 6% a NUTRICIÓN, un 22% a SANIDAD, 2% a VIVIENDA y un 24% a ASISTENCIA SOCIAL.

Durante 2018, Fundación Renta ha podido apoyar proyectos por un importe cercano a los 300.000€, gracias a la donación de Renta Corporación y a los dividendos generados por las acciones (3%) que la Fundación ostenta de la inmobiliaria.

Quiero agradecer al equipo de Renta Corporación y a todas y cada una de las personas implicadas en estos proyectos, el que hayan contribuido a que, gracias a su trabajo, el mundo sea cada día un poco mejor.

Cordialmente, 

Cristina Orpinell Kristjansdottir

Presidenta de Fundación Renta Corporación