Renta Corporación
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CARTA DE LA PRESIDENTA 2021

Queridos amigos,

Mucha gente querría borrar el 2020 de su agenda y de su memoria. Llegó el virus en febrero y nos golpeó con fuerza, a nosotros que nos creíamos poco vulnerables. Y vaya si nos golpeó, sobre todo a los que esta pandemia cogió en condiciones más precarias o en situaciones de dificultad.

Para la Fundación Renta, ha sido un año duro. En un momento en el que las peticiones de ayuda se han multiplicado, nos hemos encontrado con el descenso en la actividad del negocio de Renta Corporación (que destina el 2% del beneficio neto para proyectos sociales), afectando de forma importante sobre nuestros ingresos.

A pesar de todo, hemos conseguido llegar a 66 proyectos de 66 organizaciones distintas, e impulsarlos con ayudas por un importe de 247.000 €. Muchos de ellos han estado impactados por el Covid 19. Proyectos admirables, que han sacado lo mejor de personas que trabajan por ayudar a mitigar situaciones del todo injustas. Proyectos como los de Fundació Nen Déu, Fundación Prójimo Próximo, Médicos sin Fronteras, Arrels, o los comedores sociales de nuestras ciudades como el de las Misioneras de la Caridad o Fesbal (federación española de bancos de alimentos), y también proyectos de atención a los colectivos más desfavorecidos como Fundación Roure.

Este año, el 34% de las ayudas han estado destinadas, dadas las circunstancias, a asistencia social, seguidas de las dedicadas a salud y a educación. Estas últimas han estado muy justificadas dado el impacto que ha tenido el confinamiento en el ritmo de aprendizaje de los niños más desfavorecidos por la llamada “brecha digital”.

Durante el verano, tuvimos que frenar el ritmo de nuestras aportaciones, y varios proyectos fueron aplazados, proyectos que esperamos poder retomar en cuanto la situación mejore. 

Como consecuencia de la crisis sanitaria, Renta Corporación acordó en su Consejo una aportación extraordinaria de 105.000 €, con el fin de poder llegar a aquellas necesidades que no podían posponerse.

Y a pesar de todo, quiero pensar que algo ha tenido esta situación de positivo. Mucha gente se ha reencontrado con su pareja durante el confinamiento, con su familia con tardes de juegos y noches de película. Hemos “aprendido” a reunirnos con amigos por Zoom, a celebrar la Nochebuena por vídeo conferencia, o a hacer meriendas virtuales con los abuelos, los grandes perjudicados en esta crisis. Porque esta crisis sanitaria desencadenó, en muchos casos, situaciones muy tristes por la pérdida de seres queridos, o la soledad en la que se vieron inmersos nuestros mayores, sobretodo de los que viven en residencias y a los que se les ha privado de las visitas de sus familias.

Sin embargo, no podemos negar el enorme salto que hemos dado en pro de la digitalización, el teletrabajo y la conciliación familiar, que no siendo una situación ideal en algunos sectores, sí ha abierto los ojos y la mentalidad de mucha gente.

No quiero acabar estas líneas sin manifestar mi agradecimiento a todas las personas que han estado al frente de esta lucha, los sanitarios (que nos han cuidado haciendo un esfuerzo titánico), y los científicos, que han conseguido las vacunas en tiempo récord. Confío en que muy pronto podamos vacunarnos todos, para intentar olvidar esta pesadilla. 

Asimismo, nuestro más cariñoso apoyo a trabajadores de sectores duramente perjudicados en esta crisis, como son todos los relacionados con el turismo, la restauración o el comercio.

Y como siempre y de todo corazón, mi agradecimiento a todo el equipo de Renta Corporación que ha trabajado intensamente en un momento muy complicado. Es gracias a su trabajo que la Fundación Renta puede seguir haciendo el suyo.

¡Feliz 2021!

Cristina Orpinell Kristjansdottir

Presidenta de Fundación Renta Corporación